domingo, 29 de marzo de 2009

Palabras de Lucas. Sobre “La amistad entre Leticia y yo” (Parte 1)


Nunca tuve la necesidad de hablar de Leticia… hasta hoy.
A Leti la conozco desde que se mudó al lado de mi casa y de eso ya hace 7 años, o sea que la primera vez que hablamos teníamos tan solo 10 años cada uno. Apenas la vi me quedé impactado: era hermosa, simpática y le gustaba jugar al fútbol con nosotros (los chicos del barrio). Estuve enamorado de ella hasta que empezamos la secundaria, pero nunca le dije nada. Después fue pasando el tiempo, y no sé por qué, me cayó mejor la idea de ser amigos. De a poco, ese enamoramiento se convirtió en una amistad de esas que no abundan y hasta el día de hoy, somos culo y camisa. Nos contamos todo, tenemos los mismos gustos musicales, vamos al cine, charlamos hasta altas horas de la madrugada, somos re compañeros y nos divertimos mucho juntos. Desde que dejó de gustarme, yo la vi más como un amigo que como una amiga, porque ella me entiende todo, puedo hablar de cualquier cosa, hasta le he contado situaciones con otras minas y siempre ha sabido encontrar las palabras justas y los silencios más oportunos; hasta diría que entre nosotros no hay secretos. A ella le pasa lo mismo conmigo. No tiene vergüenza de decirme nada: yo sé cuándo le viene, que toallitas usa o si tiene dolor de ovarios, qué chico le gusta, a qué amiga no soporta y todas esas cosas que se dicen entre chicas. Está buenísimo, porque es como una hermana, pero piola. La cuestión es que desde entonces, hemos sido inseparables, a tal punto que más de una vez, la gente nos ha preguntado si éramos novios. “Si fuéramos novios no nos llevaríamos tan bien”, respondemos cagándonos de risa, orgullosos de nuestra amistad.
Hoy a la tarde, me fue a buscar a mi casa y yo no estaba. Cuando llegué, mi mamá me dijo que había venido y le había dicho que tenía que verme si o si para contarme algo importante, así que me fui a su casa a ver que quería. Llegué y la encontré triste.

-Eh, que caripela… ¿Qué te pasa, nena?
-Ay, Lucas, no sabes… Tengo algo que contarte – me dijo casi llorando.
-Eh, para tanto es?
-Si, para tanto, ya vas a ver.
-Bueno, dejá de dar vueltas y contáme.
-Me voy… me tengo que mudar.
-Uh, nena… me hiciste cagar en las patas… Bueno, no es nada de otro mundo… No será la primera ni la última vez.
-No, es que no entendés… No nos vamos a ver más.
-Uh, pero que exagerada que sos. Dejáte de joder… no nos veremos así, de toque, pero si nos vamos a ver, Leti… esta ciudad tampoco es tan grande.
-Es que me voy de la ciudad, Lucas…
-…
-Me voy a vivir a Bariloche.
-Ah…
-¿Viste? Viste que no era una boludés…
-…
-Mi papá consiguió un trabajo groso allá y por eso nos tenemos que ir…
-¿Cuándo te vas?
-El mes que viene.
-El mes que viene??? Pero faltan 2 semanas para el mes que viene…
-Ya sé…

Se largó a llorar como una nena y la abracé.

-Te voy a extrañar mucho… - me dijo y siguió llorando.
-Yo también… - le dije, mientras se me llenaba el culo de preguntas.

8 comentarios:

Javimetal dijo...

Lindo lo que escribiste, sencillo y justo. Siempre duele perder a un ser querido, aunque cuando es como en este caso -en donde no es la muerte la que se lo lleva-, siempre está la ilusión de volver a encontrarlo alguna vez y observar que hizo el paso del tiempo con esa persona y con esa relación.
Saludos.

Lola dijo...

AHHHHH tuve memoria emotiva!.
Maravilloso lo que escribiste, me volvieron recuerdos del momento que me tuve que separar de mi mejor amigo, creo que si hubiera sido posible me metia en la valija!..

Saludos y realmente me encanto este relato.

Pd. lo pedis lo tenes, ya actualice.
BESOS

Yoni Bigud dijo...

Muy bueno. Una historia triste que cuenta uno de esos golpes a los que todos acabamos sobreponiéndonos. Es feo, pero la gente se va y viene constantemente.

Un saludo.

Lolita y El Profesor dijo...

Qué triste tener que abandonar a alguien así... Hasta a mí me puso un poquitín triste... con mi profe también somos así, nos llevamos bárbaro. Vivimos lejos pero nos vemos siempre que tenemos oportunidad.

Gracias por visitar mi blog! Te espero por allí nuevamente...

Besitos.


Lolita

Silvia dijo...

Desgarra la ida, así como alegra la vuelta... quién no se ha tenido que despedir de alguien alguna vez?? círculos de la vida, solo círculos que pagan al corazón. Bueno Juli, hasta la próxima pelicula ja ja

Mona Loca dijo...

Aia! me puso carnecita de gallina.
Qué feo esos momentos de pérdida por inevitables,y donde no se tiene el mínimo poder de decisión.


Me ha pasado con una amiga, primero se fue al sur, y luego a España...la amistad se mantiene, cuando hablamos es todo como antes y sin embargo...de alguna manera estamos cada vez más lejos.

Enfin.

Julia Scarone dijo...

Gracias a todos...

Julia dijo...

Me enterneció mucho, sobre todo "Está buenísimo, porque es como una hermana, pero piola".

Que tristes que son las despedidas